Según los
expertos, el 33% de la población tiene sobrepeso y un 17,5% tiene obesidad…con
lo que más del 50% tiene un peso por encima del recomendado.
La vida
sedentaria, la mala alimentación(los productos precocinados, comida rápida, embutidos,
fritos, golosinas….) en detrimento de la dieta mediterránea, está afectando a
la calidad de vida de jóvenes y adultos. En las
personas mayores de 50 años resulta peor porque ese aumento de IMC, puede estar
acompañado de enfermedades asociadas como la hipertensión, la diabetes,
hipercolesterolemia o enfermedades cardiovasculares.
Existen 4
soluciones para el tratamiento contra la obesidad.
La Dieta: Lo
básico es el cambio en los hábitos alimenticios, la educación nutricional es
imprescindible para llevar una dieta sana y equilibrada. Una ayuda de un
profesional de la nutrición que tendrá que adaptarla a circunstancias
personales como intolerancias, horarios, preferencias alimenticias….
El Ejercicio
Físico: Como complemento a la dieta es imprescindible, valorando la edad y condición
de cada paciente. Se recomienda la práctica de ejercicio aeróbico porque
favorece el gasto energético: incrementando la actividad física diaria, tanto
en pequeños gestos diarios (subir y bajar escaleras, olvidarse del coche para
ir a un trabajo próximo a casa…), como en una rutina de entrenamiento más
propicia a llevar una vida saludable e incrementar el gasto calórico. Aquí es
donde cobra protagonismo la figura del ENTRENADOR PERSONAL, un profesional
dotado de una formación orientada hacia la actividad física para la salud, que
prepara y sigue de manera minuciosa las sesiones de ejercicio físico de los
clientes. El objetivo de un entrenador personal es alcanzar los objetivos del
cliente siempre garantizando un mínimo de seguridad y mejorar su salud.
Tratamiento
farmacológico: Sólo hay un fármaco autorizado para el tratamiento de la
obesidad, que funciona si va acompañado de una dieta. Se trata de un medicamento que inhibe el
apetito o aumentando la sensación de saciedad.
Soluciones quirúrgicas:
Solo en algunos casos no queda más que tratar la obesidad con la cirugía. La
cirugía bariátrica ha evolucionado mucho en los últimos años y cada vez las
técnicas de reducción de estómago son más seguras, eficaces y menos invasivas
para el paciente. Solo está indicada en pacientes con un IMC superior a 40, y
los mayores de IMC 35 si padecen alguna enfermedad derivada…como la diabetes.
Acabando…en
el tratamiento de las personas con sobrepeso u obesidad, aunque es un proceso a
largo plazo el objetivo principal es que no gane peso y que poco a poco lo vaya
perdiendo, ayudándonos de la dieta y el
ejercicio físico dejando los fármacos y cirugías para casos más aislados. Hay
que tener en cuenta de que el estado de ánimo es muy oscilante porque es un
proceso en el que hay que afrontar muchos cambios…la comidita a la que uno está
acostumbrado, el tirarse en el sofá…pero los resultados con esfuerzo serán muy,
muy, pero que muy beneficioso para que nuestra vida sea mas viva!!!!


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